El video de Canal 5
No puedo sacar ese sonido de mi cabeza. Me taladra las neuronas, ese sonido que empezó como un silbido y se transformó en el desgarrador grito de agonía de una mujer. La pistola me pesa en la mano; está amartillada, está lista; me urge acabar con este martirio. Nunca pensé que mi curiosidad por las leyendas urbanas, me llevarían a querer acabar con mi propia existencia. Ahora que el grito ha menguado, puedo hacer una recapitulación y darme cuenta de lo que sucedió. El grito regresa, me revuelco en el piso, llevo la pistola a mi cabeza; el grito cesa por un momento; parece que le interesa hacerme sufrir. Aquel día, navegando por internet, buscando historias interesantes; nada nuevo, las mismas leyendas urbanas, las mismas historias fantasiosas, los mismos cuentos decenas de veces repetidos. De repente, escondida entre los últimos resultados de búsqueda, una pagina creada a mediados del 2005, hablaba de mensajes subliminales en la televisión mexicana durante principio...