Sucede en Iztapalapa
La primera vez es la más difícil… Es hipnótico sentir cómo el cuchillo resbala delicadamente, separando el músculo del hueso. La práctica en la carnicería hace más fácil el destazarlo. El humo de mi cigarrillo sube parsimoniosamente mientras hago el trabajo; he tratado de dejar de fumar, pero me ayuda a concentrarme; doy una calada y este se acaba; cuando estoy ocupado, casi ni lo fumo; a veces creo que solo desperdicio dinero. Cuando la carne, las entrañas y los huesos están separados, los empiezo a preparar para el siguiente paso. La carne se sala y se deseca para preparar tasajo, es caro y apreciado por los clientes; las entrañas se cuecen con sal, se muelen y se venden como comida para animales: perros, gatos, cerdos, y los hace desarrollarse bien; para los huesos pude conseguir un molino eléctrico pequeño, los entierro en tierra seca para quitarles toda humedad y los pulverizo, ya listos, se tiran en algún lote baldío como cascajo. La piel siempre ha sido...