Los hombres sombra de la estación 18 de Marzo
Necesito dormir con la luz prendida… y aún así, puedo verlos… Duermo a ratos… no sé si mi mente juega conmigo o ahí están… Si no hubiera tenido tanta necesidad y aceptado ese trabajo en el metro de la Ciudad de México, no sabría de su existencia; pero, ahora, se que nos vigilan y esperan el momento… Tomo el café lo más caliente que puedo y no me puedo quedar despierto. Cigarro tras cigarro, café tras café; los ojos se me cierran. No sólo están allá; están en todas partes. Mientras sigo fumando y tomando café, trato de mantener mi mente ocupada y solo recuerdo lo que sucedió. Entré a trabajar como vigilante nocturno en el metro. Tenemos que vigilar que las estaciones estén vacías durante la noche y que la gente de limpieza haga su trabajo. Había escuchado de anécdotas que se suscitaban en algunas estaciones; yo creía que muchas de ellas eran exageradas o producto del alcohol o los fármacos que algunos compañeros usan; ellos dicen que es pa...