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Exorcismo

No es igual.   No es como en las películas.   Las películas son puras fantasías con efectos especiales y un montón de historias falsas.   Pero, cuando lo vives; sólo puedes reír en el cine y llorar a solas en tu casa.   Cada vez que cierro los ojos e intento dormir, esa mirada, inyectada se sangre, parece taladrarme una y otra vez.   Hasta hace unas horas , yo era acolito en una pequeña iglesia de la colonia San Bartolo Atepehuácan, al norte de la Ciudad de México.   Tengo una buena relación con el cura de la iglesia y debido a la sugerencia de mi madre, hice acolito de la iglesia. A los 13 años, con ganas de salir, conocer gente y complacer a tu madre, acepté el ofrecimiento y ayudaba en la parroquia; conocí muchas jovencitas que iban a la iglesia y me daba cierto estatus en la comunidad. Solía ir los sábados por la tarde para ayudar en las misas y preparar todo para el día siguiente.   Un sábado que llegue, encontré al padre poniendo algunos objetos ...

The bride from Oaxaca highway

  Oaxaca is a very interesting state in the Mexican republic. It is known worldwide due to its cuisine and its beautiful beaches; however, it has also legends and myths which turn it into a mysterious place.  Oaxaca is considered one of the oldest regions in the continent, it has fantastic ruins and some communities still have old languages that transformed into magical. It was the home of Maria Sabina who was considered the principal chamán in the art of the hallucigen mushrooms, for this fact it is said that politicians, actors and singers were seen going out from Sabinas’s house. However, there are other legends that could be considered creepy and scary. I knew some stories about Oaxaca but I never thought I could be part of one of them.  I had to travel to Oaxaca to make some business about mezcal and typical food; I decided to take the bus instead of flying because I wanted to know places all-around Oaxaca state. I arrived to the bus station and I met the driver of t...

La niña de la estación Aeropuerto.

  Siento que me sofoco.   Ya no puedo respirar.   Pero tengo que seguir corriendo.   Aún no puedo creer lo que acabo de ver.   Había oído muchas historias; pero no imaginaba que sería testigo de una de ellas.   Mientras corro, recuerdo aquella leyenda que me contó una amiga de la universidad que vivía cerca de aquí. Ella evitaba a toda costa el llegar a su casa en el metro después de las 10 de la noche. La estación Aeropuerto tenía una de las más aterradoras leyendas que se contaban en la Ciudad de México.    Aquella amiga me decía que a finales de los años 60, una pareja decidió casarse y vivir en el norte de la ciudad y tuvieron una hija. Pasados 10 años, el marido fue infiel y la pareja se separó. La separación fue muy difícil para toda la familia. La esposa se mudó con su hija a una modesta vivienda cerca del metro Aeropuerto. Ella trabajaba, recogía a su hija de casa de sus padres y llegaban en metro a su nueva vivienda.   Cierta ocasión...

Sucede en Iztapalapa

La primera vez es la más difícil…   Es hipnótico sentir cómo el cuchillo resbala delicadamente, separando el músculo del hueso. La práctica en la carnicería hace más fácil el destazarlo.    El humo de mi cigarrillo sube parsimoniosamente mientras hago el trabajo; he tratado de dejar de fumar, pero me ayuda a concentrarme; doy una calada y este se acaba; cuando estoy ocupado, casi ni lo fumo; a veces creo que solo desperdicio dinero.   Cuando la carne, las entrañas y los huesos están separados, los empiezo a preparar para el siguiente paso. La carne se sala y se deseca para preparar tasajo, es caro y apreciado por los clientes; las entrañas se cuecen con sal, se muelen y se venden como comida para animales: perros, gatos, cerdos, y los hace desarrollarse bien; para los huesos pude conseguir un molino eléctrico pequeño, los entierro en tierra seca para quitarles toda humedad y los pulverizo, ya listos, se tiran en algún lote baldío como cascajo. La piel siempre ha sido...

El vampiro de la Línea 7

    Yo lo vi.   No lo creía; pero yo lo vi.   Tantos años como jefe de mantenimiento en el metro de la Ciudad de México; tantas historias y leyendas; tantas anécdotas propias y escuchadas; y ahora me tocó verlo.   La primera vez que me contaron la historia fue una madrugada de junio; había llegado a revisar la estación San Antonio de la línea 7. Estaba en la estación, viendo que no hubiera nadie. Se nos había comunicado que, a veces, indigentes o borrachos se quedaban dentro de la estación o los túneles, buscando refugio de la intemperie de la calle. Parte de mi trabajo era el desalojar a cualquier persona. Hay quien piensa que las estaciones se quedan iluminadas durante la noche; pero, en realidad, sólo se encienden las luces de emergencia y nuestras lámparas de mano.   Estaba yo acompañado de un guardia que ya tenía trabajando más de 20 años en las líneas de trenes y se decía que había visto las cosas más inverosímiles.   Estábamos en el andén que ib...

Sucedió en la EST # 35 de la Ciudad de México (terror)

Lo veo entrar al auditorio…   Veo su cara y lo detesto cada vez más…   Mientras camina hacia mi, mantengo mis manos en la espalda y le sostengo la mirada.   Esto está por terminar; empiezo a recordar porque llegue hasta aquí.   Ayer fue de los días que lograron que provocaron esto.   El manotas y sus amigos me molestaron como de costumbre; pero no me importaba. Venia decidido a hablar con ella; esa niña que no podía quitar de mi cabeza; de mis ahorros, compré esa caja de chocolates que le daría cuando le pidiera que fuera mi novia.    En el descanso, ella estaba con sus amigas en una banca del patio, riendo y hablando; mi corazón latía desbocado mientras me acercaba. Ocultaba la caja de chocolates en la espalda mientras caminaba hacia ella. Ella me miró y por sus ojos y el rubor de sus mejillas, entendí que ella sabía a lo que yo iba. Sus amigas abrieron el círculo en donde se encontraban para dejarme el paso libre. Me acerqué a ella, le extendí la caj...

Las leyendas urbanas sangran (terror)

  De verdad creía que no la había visto?   Le doy una larga calada a mi cigarro mientras mis manos se mueven habilidosamente para terminar el trabajo. La sangre hace que se vea desordenado; aún así, el tacto tibio del vital fluido en mis manos, me hace disfrutarlo más.   Ya perdí la cuenta de cuántas han sido; 5, 10, 40.. Algunas más memorables que otras y considero fútil estar recordando; sin embargo, hay trabajos que quedan más vívidos; la chica de 19 años de la colonia tabacalera en la Ciudad de México fue una obra de arte.   Nada difícil de convencer por tinder, buscando una relación fugaz para vengarse de su novio infiel; un café, una ida al cine y ya estaba lista; ella consiguió un departamento prestado de una amiga para vernos; fue un trabajo sublime; tardaron varios días en encontrarla; cuando la policía llegó, pudo admirar mi increíble obra de arte; la muchacha se encontraba sobre la cama en la posición del hombre vitruvio y suspendida a unos cuantos metros ...