Exorcismo
No es igual. No es como en las películas. Las películas son puras fantasías con efectos especiales y un montón de historias falsas. Pero, cuando lo vives; sólo puedes reír en el cine y llorar a solas en tu casa. Cada vez que cierro los ojos e intento dormir, esa mirada, inyectada se sangre, parece taladrarme una y otra vez. Hasta hace unas horas , yo era acolito en una pequeña iglesia de la colonia San Bartolo Atepehuácan, al norte de la Ciudad de México. Tengo una buena relación con el cura de la iglesia y debido a la sugerencia de mi madre, hice acolito de la iglesia. A los 13 años, con ganas de salir, conocer gente y complacer a tu madre, acepté el ofrecimiento y ayudaba en la parroquia; conocí muchas jovencitas que iban a la iglesia y me daba cierto estatus en la comunidad. Solía ir los sábados por la tarde para ayudar en las misas y preparar todo para el día siguiente. Un sábado que llegue, encontré al padre poniendo algunos objetos ...