Voces
Las voces retumban en mi cabeza sin cesar. Desde que recuerdo han estado ahí. Quizás aquellas pastillas que me dieron cuando estaba es la primaria, las acallaron por un tiempo; pero, al quitarlas cuando cumplí 18, se han hecho más fuertes y más constantes. Al principio, sólo murmullos, cuchicheos, palabras sin sentido; después se tornaron en frases, ideas, órdenes. La primera que recuerdo conscientemente fue apenas hace un par de años. Una mañana, las voces se mezclaban en mi cabeza; unas parecían infantiles, otras suaves como de mujer, ancianos, jóvenes; sin embargo, una sobresalió de entre todas, fuerte, clara: “hazlo”. Inicie mi día yendo a trabajar; una oficina mediocre, en un empleo mediocre, en una empresa mediocre; lo que mis estudios y antecedentes me podían dar. Mi jefe estaba anormalmente fastidioso con el personal, incluyéndome a mi. Me reprendió enfrente de todos por un error nimio; pero, hizo un gran escándalo. Yo permanecí c...