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La aplicación

 Me  siento estúpido por la forma en que me metí en este lío; la pistola sigue humeando mientras lo miro a los ojos, la vida se le escapa; es como ver una vela, consumiendo lo último que queda de parafina. No lo conocía, sólo lo tenía que matar.   Entré a la aplicación y en mensajes directos escribí que el encargo estaba cumplido; me contestaron con un emoji de sonrisa, el saldo bajó una tercera parte; pude notar que en mi celular se había detectado mi ubicación en tiempo real; sabían donde estaba.   Comencé a salir de aquella oficina en el Centro Histórico de la CDMX; volteé a ver el encargo, el tipo tirado en el suelo en una posición antinatural, rastros de masa encefálica estaban desperdigados en los muebles y pared; mientras, un charco de sangre se formaba debajo del cuerpo. Era la primera vez que hacía algo así, pero no podía darme el lujo de ir a la cárcel; haría lo que fuera para evitarlo.   Salí del edificio, el ruido del desfile militar acallaba cualqui...

Madam Xandú

Escribo estas líneas aún sin plena conciencia de saber si es verdad o tan sólo el delirio de un hombre que estuvo muerto por 30 minutos.   Mi mente parece no procesar la información recibida y mi educación científica se resiste a tomarlo como real; sin embargo, las enseñanzas de mi madre y mis creencias religiosas tratan de darle un sentido etéreo a lo sucedido.   Recuerdo una lluvia incesante mientras conduzco mi auto en la carretera. Luces de frente, un chirrido, un golpe seco y obscuridad total.   Escucho a lo lejos, las voces de aquellos que luchan por mantener mi corazón latiendo; figuras borrosas trabajan a mi alrededor; agujas, pitidos, alarmas; todo a lo lejos, como tratando de recordar un sueño.   En un momento, me dejo llevar; no importa nada; todo es paz, tranquilidad; no hay dolor; no hay conciencia; tan sólo un deseo de descansar.   Parpadeo un poco y puedo verme a mi mismo, rodeado de personas usando batas blancas. Por sus gestos y rostros, deduzco...

Halloween y Día de Muertos

  Disfruto las noches de Halloween y de Día de Muertos; son horas que la gente como yo puede sentirse libre, aunque sea una vez al año.   Caminar por las calles, viendo a las personas disfrazadas; muchas de ellas dejando salir su alter ego y mostrarse tal cual son. Hombres maquillados o vestidos de mujer, dejando salir lo que a veces esconden en el closet.    Otras personas disfrazadas de asesinos, bañados en sangre o con cuchillos, también ensangrentados, mostrando lo que oculta el raciocinio, la civilización o el sentido común; dejando salir sus fantasías incubadas por cientos de horas de películas de horror, terror o gore y que, en cualquier día normal, no sería bien visto o pasaría a ser candidato a una institución psicológica.   Mujeres usando trajes que desafían la moral y las buenas costumbres, caminando sin pudor o pena; enseñando más piel de lo normal; también dejando salir ese lado obscuro que la sociedad permite en estas fechas.   Yo, sin embargo...

Vives con un muerto y no sabes

La gente come contenta; los varios kilos de carnitas, el refresco corriendo a mares entre las mesas, el pulque se sirve en grandes cantidades a hombres y mujeres por igual. Es día de la Santa Cruz y a los albañiles se les festeja ese día con una gran celebración con sus familias; al día siguiente, se va a echar el firme de cemento para los cimientos de lo que será uno de los más grandes edificios de la Ciudad de México.   El convivir con los albañiles me ha dado la oportunidad de conocer técnicas de construcción que no enseñan en la facultad de arquitectura; además, de escuchar historias y supersticiones que moran en la memoria de ellos.   El más anciano de los trabajadores, come alejado de todos; es solitario; me lo recomendaron como el mejor y que había estado en la construcción de varios edificios en la ciudad y en algunos estados de la República.   Durante los almuerzos, está solo; trae su comida desde su casa; pero, he notado que sus compañeros, aparte de respeto por...

El tren 500-501

  El poder trabajar en el sistema de transporte METRO en la Ciudad de México es un privilegio; las prestaciones sindicales son buenas, los horarios no están tan pesados y, ser ingeniero, te da oportunidad de conocer todas las instalaciones A cualquier hora.   Es admirable la manera en que la gente de mantenimiento, logra poner en funcionamiento trenes que, en otros países, ya serían considerados chatarra; piezas hechizas, desmantelamiento de trenes y vagones, etc.   Mantenimiento suele trabajar durante la noche para que más trenes y vagones estén en funcionamiento para iniciar labores el día siguiente.    Hay varios talleres de mantenimiento, de los más grandes están en la terminal El Rosario e Indios Verdes; ahí se pueden encontrar trenes y vagones que se usan para piezas de recambio.   He oído muchas historias macabras de labios de los propios trabajadores; algunas terroríficas, otras ridículas, algunas mas absurdas; pero, hubo una que aún hoy me eriza la...

La Niña

  Cómo un sueño que regresa…   Cómo una pesadilla que se vuelve realidad…   Cómo un miedo infantil saliendo de debajo de la cama…   La foto en aquel periódico amarillista trajo el recuerdo de un suceso, intentado ser olvidado con litros interminables de alcohol y kilos interminables de tabaco.   Noches de juventud, en las que despertaba gritando, mientras sudaba y trataba de eliminar las visiones que habían regresado.   Ella, pequeña; con su mirada dirigida a la cámara de un reportero, perdiéndose en una multitud de curiosos que estorbaban a la policía; forenses, con guantes manchados de sangre, subiendo bolsas negras y un pie de foto explicando que aquellos bultos contenían restos humanos; pero, que por su tamaño, más parecían contener solo pedazos de carne.   Esos ojos taladraban mi cerebro, parecían verme solo a mi; amenazando que sufriría la misma suerte si hablaba; pero, aún si hablara, terminaría medicado y encerrado en un cuarto acolchonado, com...

El imbécil del pentagrama

 El estudiar criminalistica me ha hecho perder la capacidad de asombro. Hay situaciones que rayan de lo grotesco a lo absurdo; y a veces no sabes cómo la mente humana razona de tal o cual manera. Suicidios, celos, rencor, avaricia; el abanico de posibilidades se abre enormemente que, después de un tiempo, ya no te asombra nada. Pero, hubo un caso que realmente me hizo reflexionar sobre la estupidez humana. Una mujer llamó a emergencias en la Ciudad de México para solicitar apoyo debido a una infestación de moscas que provenían de un departamento en el edificio que ella vivía. Las unidades de apoyo llegaron al lugar. Subimos al tercer piso; las moscas infestaban el lugar y un olor agrio comenzó a llenar el ambiente; moscas plagaban el lugar; la falta de ventanas y luces en el pasillo, daban un ambiente aún más lúgubre y sombrío. El equipo de la policía éramos varias personas, 4 agentes uniformados, 3 de forense y 2 de ministerio público. Uno de los agentes tocó a la puerta; al no re...