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Sucedió en la EST # 35 de la Ciudad de México (terror)

Lo veo entrar al auditorio…   Veo su cara y lo detesto cada vez más…   Mientras camina hacia mi, mantengo mis manos en la espalda y le sostengo la mirada.   Esto está por terminar; empiezo a recordar porque llegue hasta aquí.   Ayer fue de los días que lograron que provocaron esto.   El manotas y sus amigos me molestaron como de costumbre; pero no me importaba. Venia decidido a hablar con ella; esa niña que no podía quitar de mi cabeza; de mis ahorros, compré esa caja de chocolates que le daría cuando le pidiera que fuera mi novia.    En el descanso, ella estaba con sus amigas en una banca del patio, riendo y hablando; mi corazón latía desbocado mientras me acercaba. Ocultaba la caja de chocolates en la espalda mientras caminaba hacia ella. Ella me miró y por sus ojos y el rubor de sus mejillas, entendí que ella sabía a lo que yo iba. Sus amigas abrieron el círculo en donde se encontraban para dejarme el paso libre. Me acerqué a ella, le extendí la caj...

Las leyendas urbanas sangran (terror)

  De verdad creía que no la había visto?   Le doy una larga calada a mi cigarro mientras mis manos se mueven habilidosamente para terminar el trabajo. La sangre hace que se vea desordenado; aún así, el tacto tibio del vital fluido en mis manos, me hace disfrutarlo más.   Ya perdí la cuenta de cuántas han sido; 5, 10, 40.. Algunas más memorables que otras y considero fútil estar recordando; sin embargo, hay trabajos que quedan más vívidos; la chica de 19 años de la colonia tabacalera en la Ciudad de México fue una obra de arte.   Nada difícil de convencer por tinder, buscando una relación fugaz para vengarse de su novio infiel; un café, una ida al cine y ya estaba lista; ella consiguió un departamento prestado de una amiga para vernos; fue un trabajo sublime; tardaron varios días en encontrarla; cuando la policía llegó, pudo admirar mi increíble obra de arte; la muchacha se encontraba sobre la cama en la posición del hombre vitruvio y suspendida a unos cuantos metros ...

3:32 am (terror)

No puedo apartar esos ojos de mi memoria…   Veo en mis manos los cortes; algunos todavía sangran… los más profundos… pero no quiero cerrar los ojos y revivir ese momento. Solo a nosotros se nos pudo ocurrir… sabiendo qué hay tanta locura y maldad allá afuera.   No nos imaginamos lo qué íbamos a encontrar…   El día comenzó de manera normal en la escuela. Mi amiga y yo tomábamos nuestras clases; pero, la clase de historia se desvió a leyendas urbanas y cómo se diseminaban en la población. Alguien mencionó a “slender man”; otro a “bloody mary”; uno más a los “killer clowns”; el maestro dijo que había aún muchas más y que debíamos hacer un trabajo explicando la leyenda, cómo había iniciado, su desarrollo, la manera de cómo había afectado al público y su expansión. Nos pareció un trabajo interesante y decidimos empezar la investigación.   Llegamos a la casa de mi amiga; sus padres trabajaban y estábamos solas. Subimos a su habitación con refrescos y algo de comer y comenz...

Sangre (terror)

  Hazlo  otra vez…- la voz en mi cabeza repetía sin cesar.   Yo podía sentir la hoja de la navaja clavándose sin resistencia; como si se enterrara en mantequilla; yo apuñalaba cada vez más despacio; con cada puñalada, la sangre que manaba se hacía menor.   Los ojos de ella se habían quedado en un rictus de horror y dolor; ahora estaban fijos, comenzando a ponerse vidriosos, sin vida.   Una puñalada más.   Después de varios minutos, había perdido la cuenta de cuántas veces el cuchillo había lacerado.   Una parte de mi cabeza contemplaba horrorizado el hecho; mientras la otra disfrutaba con un éxtasis casi sensual.   Parecía tan lejano el día que comencé a tener esas visiones y deseos incontrolables. Aquella estúpida iniciación de facultad. Esa necesidad intensa de pertenecer.   El iniciar la universidad en medicina era mi sueño; sin embargo, no sabía que los alumnos y sus fraternidades y clubes tenían sus propias reglas.   Yo tenía las me...

Por el rabillo del ojo (terror)

 Nunca creí que esto pasaría. Sabía que el asaltar a la gente tenía sus riesgos; pero, jamás pensé que sentiría un terror como el que me invade ahora. No le creí al imbécil que me lo contó. Aquí, escondido en este edificio en construcción, creo poder oír los latidos de mi propio corazón mientras este bombea de modo acelerado. Después de ver tantas películas de narcos, me imaginé que podía lograr la fama y el dinero juntándome con algunos amigos y asaltar a las personas. Veía como algunos malvivientes de cerca de mi casa, gastaban mucho dinero y compraban cosas buenas sin estudiar, ni trabajar. Yo quería eso para mi.  Mi madre me advirtió de las malas compañías; pero, eso no importó. Éramos 4 y empezamos por arrebatar bolsos y robar con cuchillos en camiones. Siendo menores de edad, no nos preocupábamos de la policía. Al poco tiempo, conseguimos armas y un par de motonetas y lográbamos más botín.  Hace poco vimos que unos tipos habían sido asesinados por alguien mientras e...

Ahí está otra vez (terror)

 Ahí está otra vez… Tocando el vidrio de la ventana. Son las 3:15 de la mañana y es la sexta ocasión esta semana. Ahora entiendo que no debimos… Ahora comprendo las advertencias que nos hicieron… Los golpes no cesan. Me tapo los oídos y aún los escucho… Mis amigas ya se fueron… A quien se le ocurrió en primer lugar.  Fue después de aquella película de brujas que vimos en casa de una de nosotras. Empezamos a platicar de lo interesante que sería poder hacer todo lo que la brujas hacían; nos impresionó el dominio que tenían de los conjuros y cómo las entidades demoniacas las obedecían. A alguna de nosotras se le ocurrió usar una ouija; pero, no tuvimos la experiencia que buscábamos. A otra se le ocurrió comprar libros de magia que pudiéramos encontrar en las librerías; pero, nos decepcionamos una vez más. Una tercera sugirió que buscáramos una bruja real que nos enseñara magia negra y brujería. Todas acordamos investigar para encontrar quien nos instruyera. Pasaron los días y ya ...

Salí corriendo de ahí. (Terror)

 Se que yo tengo mucha culpa; que yo coopere en ello; pero, no creo merecer eso.  Tengo miedo. Aún recuerdo las imágenes que viví. Esos ojos irradiando no miedo, terror. Mi compañero, mi amigo estaba muerto; con un rictus de terror que nunca había visto, ni siquiera en las películas que tanto asemejaban a la realidad; la vida real es mucho más aterradora… Pero todo era un juego, una broma; nunca quisimos hacer daño. Éramos sólo muchachos irresponsables queriendo descubrir más. En la escuela había una joven recién llegada de provincia. Era muy guapa y tenía bonito cuerpo. Éramos ese grupo de 4 amigos que bromeaban con cualquier cosa. Hicimos una apuesta para que uno de nosotros la conquistara y trajera una prueba de lo que había sucedido. Uno de los muchachos se ofreció a lograrlo. Pasaron algunas semanas y ya nos habíamos olvidado del asunto; cuando llegó este muchacho y muy orgulloso nos dijo que ya obtenido lo que queríamos. Sacó su teléfono y abrió un video que tenía grabad...